Santiago el dorsú

A caballo, con mirada perdida y un sombrero blanco, todos los días a las 6 de la tarde llegaba Santiago a la vieja casa de palma, como pregonero de otro mundo, con palabras de iluminado, una brisa repentina levantaba el polvo en aquella árida tierra. !Vine a difundir, decía! Por esa época la familia se reunía en el patio a repasar lo sucedido meses atrás: Onorio Sena había desaparecido por las montañas: tierra de nadie, espacio tiempo donde la existencia podía ser un ave volando por la difusa linea que divide cuerpos . En esas conversaciones vespertinas trataban de mitigar el escalofríos de aquella tarde que se oscurecía , el halo de misterio en el pueblo, el ambiente enrarecido, la radio encontrada sintonizada en otro idioma y la botella de cambulé que echó raíces bajo la mata de baítoa. Santiago nació después de los mellizos más famosos del pueblo . Como espíritu desandando por los ...