Cruce de Caminos

Cuentan las viejas de la comarca, que las dos mujeres salieron huyendo al mismo tiempo, corrían despavoridas. Clara corría, veía seres de otros mundos, la perseguían, la casa espaciosa se le hacía pequeña, la polvorienta calle le asfixiaba, tenia el privilegio de nacer de manos de médicos, estrenar el primer hospital de la comunidad, aveces rememoraban esta hazaña los viejos , ella siempre exclamaba ! de que me ha servido!. Aquella tarde sintió que el sol le quemaba la molleja, volvía de los montes hambrienta, cansada, molesta, con la cara color azabache, al ver los fogones apagados perdió el sentido y Salió corriendo. Por su lado Ana de los remedios venía con la leña en la cabeza cuando Onorio Sena llegó a la casa, este siempre malhumorado cuando volvía de los conucos , después de varias botellas de cambulè estaba como un tizón encendido, pateándolo todo a su paso, Ana de los remedios con la leña en la cabeza vio al borracho ...