Y se Hizo la luz

Es casi un mito urbano, una leyenda en las calles de la media isla. Nació como cualquiera en el caribe, de manos agrestes, calurosas, confusas, envuelta en un halo de misterio, alegría, dolor… Se llama Amelia y transita anstraída, parece volar, a su paso los Guagüeros ,motoconchistas, transeúntes, buhoneros, y demás especies citadinas balbucean, mascullan expresiones vinculadas al fuego. Ella no se inmuta, ni siquiera percibe lo que provoca a su paso, mucho menos hacia dentro, a lo profundo, al alma. No busca la definición, el concepto de si misma, es como extraña de ella, libertaria, común, corriente. Camina con un nerviosismo deslumbrante y la tierra junto al asfalto empiezan a construir la confusa historia.